Terapia cognitivo-conductal

La Terapia Cognitivo-Conductual es la línea terapéutica más utilizada en la actualidad dentro del campo de la psicología clínica y sanitaria. Su método se basa en la combinación de dos corrientes:

  • Psicología Conductual: Se apoya en numerosos estudios científicos y experimentos de laboratorio, que demuestran que gran parte de los comportamientos que mostramos día a día son comportamientos que hemos aprendido. Este aprendizaje se produce a través de estímulos, respuestas, refuerzos y castigos, que no siempre somos capaces de identificar por nosotros mismos. En numerosas ocasiones aprendemos, sin darnos cuenta, comportamientos negativos, inadecuados o que nos producen malestar a nosotros y a los demás. El terapeuta conductual ayuda a desaprender estos comportamientos, con la ayuda de técnicas y estrategias que el cliente pone en práctica de forma controlada. La Terapia Conductual tiene un peso muy importante en el tratamiento de trastornos tales  como las fobias, los miedos, el Trastorno de Estrés Postraumático, los problemas de comportamiento en niños o las adicciones.
  • Psicología Cognitiva: Se basa en la evidencia de que los estados afectivos negativos, como el miedo, la ansiedad o la depresión están causados por nuestro modo de interpretar las situaciones, por nuestra forma de pensar.  Aquello que nos decimos a nosotros mismos todos los días, los mensajes que nos lanzamos constantemente, aquello que pensamos cuando nos enfrentamos a una situación, determinará  en muchas ocasiones cómo nos vamos a sentir. La Terapia Cognitiva utiliza técnicas orientadas a explorar de qué manera estos pensamientos nos están causando malestar, a identificar nuestras ideas irracionales y reestructurar nuestra forma de pensar, ayudándonos a ver las cosas de manera más realista y positiva. Estas técnicas se utilizan habitualmente en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, depresión, problemas de autoestima e inseguridad, etc.