Trastornos del habla

 

  • DISLALIAS: Se trata de las dificultades en la producción del habla caracterizados por defectos en la articulación correcta de los fonemas. Problemas debidos a falta de la adquisición, punto y modo de articulación de los fonemas en el lenguaje espontáneo. Rotacismo /r/, Sigmatismo /s/, lambacismo /l/

No reviste gravedad y los resultados son muy positivos en su reeducación, no obstante se debe recibir un tratamiento precoz adecuado para evitar así consecuencias negativas por la influencia que ejerce sobre la personalidad del niño/a y su adaptación social, así como su rendimiento escolar, ya que las frustraciones que puedan crear puede afectar a su desarrollo intelectual y equilibrio emocional.

  • DISGLOSIAS: Dificultad en la producción oral debida a alteraciones anatómicas y fisiológicas de lengua, labios, paladar, mandíbula y nariz. Algunas: Labio leporino, fisura palatina, parálisis facial, macroglosia…

Se aborda la intervención centrada básicamente en actividades respiratorias, articulatorias, masajes,  ejercicios respiratorios, deglutorios y ejercicios prácticos con la finalidad de favorecer el aumento del tono muscular y trabajar la incompetencia labial y lingual.

  • DISFEMIAS: “Tartamudez”. Alteraciones en la fluidez verbal. Problemas en los que existe una perturbación del ritmo del habla caracterizado por disfluencias consistentes en repeticiones y prolongaciones de los sonidos verbales (bloqueos) y dificultad para iniciar las frases.

A través de práctica de relajación, control respiratorio y del ritmo del habla así como la coordinación con nuestro equipo psicológico para abordar los aspectos psicológicos y emocionales asociados a este trastorno, el pronóstico en el control de las disfemias resulta totalmente positivo y gratificante en el bienestar de nuestros pacientes.

  • DISARTRIAS: Desorden en la articulación del habla, resultante de daños en los mecanismos neurológicos encargados de enviar la información a los músculos de los órganos fonoarticulatorios para ejercer sus movimientos.

La intervención en este trastorno está centrada en corregir y establecer estrategias de comunicación a través de ejercicios para crear mecanismos compensatorios para las alteraciones funcionales existentes.